Stanislas Wawrinka, humildad para conquistar la ATP

Una historia de amor a primera vista es la que escribe Stanislas Wawrinka con la raqueta. El tenista suizo supo desde pequeño que su sueño era convertirse en uno de los grandes en las pistas, por lo que sus prioridades, por muy importantes que fueran, siempre quedaron relegadas a un segundo plano. En su 29 cumpleaños, Wawrinka se pasea por los grandes campeonatos del mundo como rival directo de Rafa Nadal, Đoković o su compatriota Roger Federer. Sin hacer mucho ruido, con sólo seis grandes títulos, se ha colocado en el tercer puesto de la ATP y, según sus aspiraciones, podría llegar al número 1 en un futuro no muy lejano.

Lo cierto es que el ascenso de ‘Stan’ hasta lo más alto no ha sido tarea fácil. Suizo, hijo de padre alemán y abuelos checos, Wawrinka empezó en el tenis a los ocho años como si de un juego cualquier se tratara. Pero a los 15 anunció a sus padres que esa diversión iba más allá, por lo que decidió dejar sus estudios para pensar únicamente en la raqueta. Los esfuerzos dieron sus frutos y en 2003 comenzó a prodigarse en los circuitos de la ATP.

stanislas wawrinka

Tras algunas alegrías y varias decepciones, en 2008 ese apellido polaco casi impronunciable se puso en boca de todos en los Juegos Olímpicos de Pekín, en los que se alzó, junto a Federer, con la medalla de oro en dobles. Su entrada en el Top 10 de la ATP en ese momento acabaría por abrir un sueño imparable. El deseo deportivo llegó también a las portadas de la prensa rosa, pues después de contraer matrimonio en 2009 con la modelo y presentadora suiza  Ilham Vuilloud, con la que poco después tendría la que hoy es su única hija, Wawrinka tomó la polémica decisión de separarse de su familia para ver crecer su carrera y dedicarse por completo a ella, aireándolo en todos los medios posibles para que todos supieran cuál era su verdadera prioridad. Tras varios capítulos de declaraciones por parte de uno y otro, ‘Stan’ dio carpetazo a la situación con su vuelta a casa.

Más allá de su vida personal, Stanislas Wawrinka continúa su ascenso por la ATP a base de humildad y constancia. El tatuaje de su brazo izquierdo, en el que se puede leer ‘Ever tried. Ever fail. No matter. Try again. Fail again. Fail better’ es el fiel reflejo de cómo está siendo su carrera deportiva. Tras dejar atrás fracasos contra jugadores de menor nivel, Wawrinka empezó a codearse con los mejores en 2012 en las últimas rondas de los grandes campeonatos. Las derrotas contra Federer, Nadal, Ferrer Almagro o Đoković en los grandes torneos no hicieron más que convertirle en un rival más fuerte. El jugador del revés a una mano y el poderoso ataque desde el fondo tocó el cielo en el último Abierto de Australia, en este 2014, en el que tras dejar en el camino a Novak Đoković, que no perdía desde el Abierto de Estados unidos de 2013, se enfrentó en la final al número 1, Rafa Nadal. Cuatro sets fueron suficientes para que el sueño de Stan se hiciera realidad. El buen estado de forma del suizo y los problemas físicos del español dieron como resultado la primera victoria de Wawrinka en Australia. Tras el partido aseguró sentirse abrumado por la victoria que tanto le había costado conseguir y que todavía no podía creerse. Dos meses después de su hazaña, Stanislas Wawrinka se sigue preparando para hacer de su sueño una realidad constante.

Foto: tennisworldusa.org

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