John McEnroe, un jugador temperamental

Si en los años 80 había un personaje peculiar, conflictivo, popular y que a la vez fuera un genio de la raqueta ese era John McEnroe, uno de los tenistas más distinguidos de la historia, que marcó una época particular difícil de olvidar tanto por su carácter como por el juego desplegado. Ganador de 77 títulos individuales y 70 dobles, McEnroe era puro espectáculo. Sus batallas con sus grandes enemigos Björn Borg, Jimmy Connors o Ivan Lendl, así como su particular forma de enfrentarse a los árbitros en las decisiones conflictivas hacían de McEnroe toda una fuerza temperamental.

Aunque el tenista nació en Wiesbaden, Alemania, McEnroe despegó como profesional tras su entrada en la universidad estadounidense de Stanford en 1978, cuando consiguió su primer título oficial en Hartford. A sus 20 años se convirtió en el jugador más joven en conseguir un US Open al que le siguieron diez victorias individuales y 17 dobles, una cantidad de títulos todavía no superado en el mismo espacio de tiempo hasta el día de hoy. En ese momento, su volea maestra encandilaba al público al igual que lo hacía su carácter, que le llevaba a perder los papeles constantemente.

John McEnroe

Ya en la década de los 80 el nacionalizado estadounidense se hizo con el primer puesto de la ATP. Famosas fueron sus batallas por el liderazgo con Björn Borg, especialmente la que tuvo lugar en la final de Wimbledon de 1980, bautizada como el ‘Partido del Siglo’ por su alto nivel competitivo. La victoria de McEnroe le llevó a lo más alto, pero también sus polémicos comentarios. Un año después fue multado por primera vez por descalificar verbalmente a Ted James. Sus enfrentamientos con los árbitros se tornaron habituales aunque su calidad superaba a todo lo extradeportivo, tanto en individuales como en el dobles que formaba junto a Peter Fleming, quien le acompañó en 57 de sus títulos. En lo más alto de la ola, allá por 1984, su forma de ser le llevó a perder una racha de 39 victorias consecutivas; no obstante, su recuperación y  superación resultó intachable hasta ceder el número 1 un año después, cuando comenzaría la caída del mito.

Antes de que los 90 vieran la luz el tenista decidió centrarse en lo personal y apartó la raqueta durante unos meses. A su vuelta, se alzó con tres títulos, pero nada volvió a ser como antes. Nada excepto su carácter, que una vez más le llevó a ser el protagonista de las portadas. En 1987 fue multado con 17.500 dólares y suspendido durante dos meses por abuso verbal y mala conducta en el US Open. Tras retomar su actividad en los 90, con altibajos en los duelos contra grandes rivales como Pete Sampras o Boris Becker, el ocaso McEnroe fue más que evidente. En el año 1992, tras haber formado parte junto a Andre Agassi, Pete Sampras y Jim Courier por el ‘Equipo de los Sueños’ en la Copa Davis, el tenista anunció su retirada de las pistas cuando todavía se situaba en un aceptable vigésimo puesto de la ATP.

Tras su retirada, McEnroe ha seguido ligado al espectáculo y su carácter ha continuado dando que hablar. En 2002 sacó a la luz su autobiografía “You cannot be serious”, frase con la que se dirigía frecuentemente a los árbitros. En ella contaba situaciones comprometidas del mundo del tenis así como una escandalosa controversia con el uso de las drogas que llevaba a cabo fuera de las pistas. Pasó por televisión con un programa propio de escasa audiencia, hizo un cameo en la popular ‘CSI Miami’ en un capítulo en el que se interpretaba a sí mismo y protagonizó anuncios en los que se parodiaba. A sus 55 años recién cumplidos, John McEnroe sigue ocupando uno de los lugares más distinguidos en la historia del tenis y continúa siendo un cotizado personaje que no deja de dar espectáculo.

Foto: thetimes.co.uk

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